Todo cambia 11
Cat.: General19. April 2006

Primero que todo, espero estar hablando por todos mis compañeros, de lo contrario ellos mismos podrán aclararlo. El pasado viernes 7 de abril tuvimos un toquecillo en un lugar llamado Play, que queda en el All New Causeway. Esa fue mi primera visita a Play, y se los voy a describir así a lo rápido: imagínense un lugar tipo E Entertainment, con piscina, fulos sin camisa, tacones estileto y vestidos cortos escarchados por doquier. Ese día, antes del concierto, sufrí de un fuerte dolor de estómago. No fueron nervios, porque ya toy viejo pa eso. Más bien, creo que fue la doble docena de empanadas chinas wo-tip que me comí en el almuerzo (muy ricas, por cierto).
Durante el concierto anunciamos que no tocaríamos más hasta que terminemos nuestro próximo disco, un compromiso fuerte porque todos los promotores nos ven como un gran bistec jugoso que llena sus fiestas y están dispuestos a desembolsar alguillo pa servirnos de plato fuerte. Y como tenemos que pagar las cuentas de la banda, gastos de alquiler y esas pendejadas, no es fácil resistir la tentación. Además, nos gusta mucho tocar. Pero creo que esta vez sí tamos serios con este asunto. Llevamos casi tres años tocando las mismas canciones, y hace rato ya que el ciclo se cumplió. Ahora lo que queda es sembrar nuevas semillas, concentrar nuestros esfuerzos en la metamorfosis, y buscar nuevos colores y sensaciones que nos den esa deliciosa satisfacción que solo la música puede dar. Estamos en pleno proceso de grabación, un proceso lento por mil razones, la principal siendo nuestros altos estándares de calidad, cosa muy importante para todos, especialmente pal Profesor Iñaki, comandante de esa nave.
Pues sí, como les iba diciendo, esa noche en Play, mientras tocaba con calambres estomacales, confundido por los monitores de audífonos modernos que nuestro sonidista insiste en que usemos, me di cuenta de algo: todo cambia. Desde que empezamos a tocar juntos como Señor Loop han pasado muchas cosas en nuestras vidas individuales y en la de la banda como tal, y así mismo como el Causeway se ha convertido en una maqueta acartonada de la más elevada estética narco-turística, nosotros vamos cambiando también, pero me atrevo a decir que pa mejor. Ahora nos toca agachar la cabeza un rato pa cojer impulso, concentrar fuerzas, y soltarles un hermoso disco, lleno del amor que siempre intentamos meterle a todo.
Desde la hermosa sala de mi hogar,
¡Saludos!
Lilo.

